sábado, 2 de marzo de 2013

ES UN COMIENZO...



Viernes, 7 de diciembre

Mi padre solía decir que todo lo que uno es está en sus ojos. Y que bastaba con saber mirar a las personas para que sus secretos y debilidades afloraran sin resistencia al exterior. Yo, la verdad, no sé si mi padre puso alguna vez en práctica su particular teoría conmigo, pero creo que si ahora pudiera mirarme a los ojos no se sentiría muy orgulloso del resultado. A fin de cuentas su hijo no es hoy más que un tipo vulgar y corriente que acaba de cumplir treinta y tres años y todavía vive con su madre. Es de suponer que con el tiempo me he ido convirtiendo en un infeliz, en uno más de esa legión de individuos grises y sin expectativas de futuro a los que tanto le gustaba ridiculizar a mi padre mientras cenábamos en familia, frente al televisor. “Mirar, mirar”, solía gritarnos siempre que el telediario emitía la noticia de algún personaje desahuciado por el trabajo, las deudas o el amor, “otro fracasado”. A veces pienso que tal vez fuera esa la particular forma que tenía mi padre de clasificar a las personas, de manera que o bien eras de los que, como él, se habían ganado el porvenir con el sudor de su frente, o automáticamente te consideraba un desgraciado. Un parásito. En cualquier caso, todo eso importa ya poco. Pronto se cumplirán veinte años de su muerte, y desde entonces ha sido mi madre la única responsable de sacar adelante a sus hijos en los momentos difíciles. Por supuesto, me consta que ella ha intentado siempre educarnos de la mejor manera posible, pero todos sabemos que a veces no basta con poner todo de tu parte para que las cosas salgan como realmente uno desearía que saliesen. Así, en lo que respecta a mi madre, podría decirse que acertó con mi hermana pero fracasó estrepitosamente conmigo. Aunque, pensándolo bien, no creo que sea justo atribuirle a ella todo el peso de mi mediocridad. He de reconocer que, al igual que mi hermana Belén, yo también tuve mis oportunidades, y que, al contrario que ella, no supe o no quise aprovecharlas. Quién sabe. Tal vez eso ayude a explicar el profundo rencor que mi madre me profesa desde hace años. Después de todo, no ha debido ser muy grato para ella comprobar cómo su hijo ha ido malgastando los mejores años de su vida dando vueltas sobre sí mismo, rechazando las distintas posibilidades que se le fueron presentado, para terminar cortando mortadela con aceitunas todas las tardes de lunes a sábado en la charcutería de un hipermercado de las afueras de Córdoba.

jueves, 28 de febrero de 2013

MAURIZIO CATTELAN

A Maurizio Cattelan tal vez lo conozcas por “La nona ora”, la escultura con la que este artista italiano afincado en Nueva York “animó” en el año 2000 la exposición “Apocalipsis – Belleza y horror en el arte contemporáneo”, ubicada en la Royal Academy de Londres. En esta obra (realizada con cera y resina de poliéster), Juan Pablo II aparece desplomado en el suelo, obstinadamente aferrado a la férula papal mientras es abatido por un meteorito.


(La nona ora, 1999)

A mí, Cattelan me ha vuelto a la memoria después de que hace unas semanas viera en algún periódico la foto de otra de sus controvertidas esculturas, instalada en un patio del gueto de Varsovia.


Se trata de “Him”, escultura realizada en 2001 que representa a Hitler orando de rodillas.

(Him, 2001)

Tanto “La nona ora” como “Him” me gustan por su capacidad para incomodar al público, enfrentándolo a sus propias bajezas y contradicciones. Otro ejemplo de esto podemos encontrarlo en “Untitled”, que provocó las quejas del público por su dureza en la Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla de 2004.

(Untitled, 2004)

De nuevo, una bofetada con la mano abierta en la cara del espectador, que no duda en mostrar su rechazo al tiempo que deja al descubierto toda su hipocresía. No en vano, son los mismos que alzan su voz ante tan escandaloso montaje los que cada día desayunan mientras la televisión y los periódicos vomitan sobre ellos nuevas noticias de niños asesinados y explotados a lo largo y ancho del mundo. Y no se les arruga el gesto ni un ápice por ello (1).

Otros ejemplos de propuestas arriesgadas y controvertidas son:

(Untitled, 2.008)



O esta escultura, instalada a la entrada de la Bolsa de Milán:


(L.O.V.E., 2.010)

Sin abandonar esa actitud crítica y provocadora, hay otras obras de Maurizio Cattelan que rezuman sentido del humor, en las que el propio artista o su galerista se convierten en protagonistas de los montajes artísticos.

(Untitled, 2.001)

(A perfect day, 1.999)

(Not afraid of love, 2.007)


NOTAS:

(1)   En este caso concreto, además (tal y como se apunta en la web cultural “Espacioaparte”), no deja de resultar curioso cómo el revuelo tiene lugar justo en una ciudad famosa por llevar a cabo, año tras año, la perfomance más larga de todo Occidente, en la que se tortura hasta la muerte a Jesucristo.

martes, 22 de enero de 2013

CUANDO TERMINÓ, LA HISTORIA TODAVÍA ESTABA ALLÍ

Esa es la sensación. Que, tras un largo paréntesis, todo sigue igual que antes. Como esos amigos que ves de higos a brevas pero basta con el abrazo inicial para saber que nada ha cambiado. Algo parecido ocurre con esta historia, una de las muchas que llevan años cogiendo polvo en el disco duro de mi ordenador. Haciéndose viejas. Condenadas. Relegadas al olvido por temarios de oposiciones. Por  mamotretos de antropología. Sé con certeza que esta no es mi mejor historia. Es, sin embargo, la historia que me apetece contar. Tal vez influya en esto el hecho de que los años pasan volando. El temor inevitable a distanciarme en exceso de ese protagonista que comenzó siendo mayor que yo y al que ahora saco casi una década. La sospecha real de que el mundo en ruinas que habita entre esas páginas ha empezado a desmoronarse, y o lo apuntalo con palabras o lo dejo difuminarse hasta ahogarse en la nada.

De modo que ahí me tienes, tratando de organizar en un corcho viejo y destartalado una historia que lleva quince años dando tumbos en mi cabeza. Apenas tres meses en la vida de un treintañero cuyos días transcurren de su casa a la charcutería y de la charcutería a su casa. Con la ciudad de Córdoba como escenario. Con muchas dudas y un título que, de momento, me guardo para mí.

 
Sí, amigo.

Aquí está todo.

Que alguna vez sea algo ya solo depende de mí.

domingo, 20 de enero de 2013

CRASH

La habré visto una docena de veces. Y cada vez me gusta más. Tal vez porque, como en la vida, nadie es lo que parece y todos podemos ser cualquiera.

Lo cierto es que no se puede hablar de “Crash” sin correr el riesgo de destriparla. Pertenece, cómo decirlo, a ese tipo de películas que, a poco que te descuides, has subido entera por cachitos a la entrada de tu blog.

Precisamente por ese motivo, porque cada escena es una puñetera obra de arte, os dejo la primera que he encontrado en internet, esa en la que el cerrajero hispano cuenta a su hija de cinco años la historia de su capa de invisibilidad. 

  

miércoles, 9 de enero de 2013

ROSKILDE

Dejamos hoy la última entrada dedicada a la escapada que realizamos durante el pasado mes de julio a Dinamarca y Suecia. En concreto, nos centraremos en la ciudad danesa de Roskilde, una ciudad que no estaba inicialmente incluida en nuestro viaje y que nos sorprendió muy gratamente.


Roskilde está situada en la isla de Selandia y cuenta en la actualidad con cerca de 50.000 habitantes. Sin embargo, no esperes encontrar edificios altos y grandes aglomeraciones. Allí todo son casitas y prados que desembocan en el bonito fiordo de Roskilde.



Por su cercanía con Copenhague, Roskilde es un destino perfecto para realizar pequeñas excursiones. Sólo por pasear por su casco histórico o visitar el puerto y su famoso museo de barcos vikingos ya merece la pena acercarse hasta allí.


Eso sí, no olvides hacer una parada en su catedral, de estilo gótico danés y declarada Patrimonio de la Humanidad desde 1995. Cuanto menos, curiosa.



En fin, me calló ya y os dejo algunas fotos y vídeos.